Gracias por considerar su donación a nuestro Ministerio el Centro Cristiano de Restauración Mundial.
“…y el que siembra generosamente, generosamente también segará.
Cada uno dé en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.
Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra…
Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia,
Para que estéis enriquecidos en todo para toda libertad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios”.
[2 Corintios 9:6-12]
Tus beneficios al sembrar (ofrendar):
Tendrás el gozo de servir al Señor con tus bienes.
La satisfacción de saber que tienes parte en La Gran Comisión.
El gozo de cumplir con las palabras del Señor cuando dijo: "Es mejor dar que recibir".
La tranquilidad de que siembras (ofrendas) en buena tierra.
Para realizar una donación a nuestro Ministerio puede hacerlo mediante el sistema PayPal, con su tarjeta de crédito o su cuenta bancaria.
PayPal es un método para realizar donaciones de forma segura, fácil y rápida. Con sus más de 100 millones de cuentas de usuario en todo el mundo, PayPal es el líder internacional en soluciones de pago en Internet. Disponible en 190 países y en 16 divisas, resulta ideal para transacciones internacionales.
El sistema de donación a través de PayPal es fácil y seguro.
SEGURO
Haga su donación con total seguridad. Utilice su tarjeta de crédito o su cuenta bancaria a través de PayPal. Los números de su tarjeta o cuenta bancaria nunca serán revelados a nuestra organización ni viajarán por la red.
GRATIS
PayPal no cobra comisiones por enviar dinero.
FÁCIL
Sólo necesita un nombre de usuario y una contraseña para enviar dinero, se puede registrar directamente en www.paypal.com si es que no posea una.
Nuevamente queremos agradecer a Dios por su semilla la cual nos permitirá seguir extendiendo el Reino de los cielos, haciendo realidad el Sueño de Dios.